VW Carat, el Sedan del segmento D

La década de 1980 se caracterizó por una importante puja en el segmento de los medianos grandes. En pocos años la demanda del público que buscaba autos espaciosos y confortables se desplazó desde los grandes sedanes con motores de seis cilindros, y más de tres litros de cilindrada, hacia los más económicos de cuatro cilindros que cubicaban dos litros.
A mediados de esa década, los actores de ese segmento se concentraban en cuatro modelos: Ford Sierra, Renault 18, Peugeot 505 y Peugeot 504. Con excepción de este último, los otros vehículos representaban una opción de diseño y tecnología actualizada.
Volkswagen, que había iniciado sus actividades industriales en Argentina en 1980, carecía de una opción para dar batalla en este espacio. El Gacel, presentado en 1983, se ubicaba en un segmento inferior en dimensiones y cilindradas. Para consolidar su presencia en el mercado local, la marca germana debía tener a un producto que participara del segmento más competitivo. La opción elegida fue el Carat.
El Volkswagen Carat resultó la versión local del Santana alemán que también se fabricaba en Brasil, Japón y China. El modelo había sido desarrollado sobre la plataforma del Passat de segunda generación, pero con una carrocería de tres volúmenes de tipo sedán.
Volkswagen presentó el Carat CD en 1987. Debido a que el nombre Santaba estaba registrado, VW debió recurrir a otra denominación para comercializarlo en nuestro país.
La aparición fue un poco tardía si consideramos que el Santana fue lanzado en Alemania en 1982 y que, a su vez, derivaba del Passat presentado en Europa en octubre de 1980.
Otra desventaja que el Carat evidenciaba frente a sus rivales directos era la cilindrada. Los primeros fueron equipados con un motor de 1781 cc y 96 cv de potencia, mientras que el Renault 18, el Peugeot 505 y el Sierra disponían de motorizaciones de dos litros y algo más y potencias por encima de los 100 cv. La estrategia de Volkswagen fue ubicarlo en un rango de precios inferior para hacerlo más competitivo.
El diseño era sumamente conservador y estaba emparentado con la línea Volkswagen y Audi de comienzos de los 80. Su carrocería lucía una silueta alta y tres ventanillas laterales. Con una longitud de 4527 mm y un entre ejes de 2550 mm, el habitáculo ofrecía espacio confortable para sus cinco ocupantes. La línea de cintura alta determinaba un baúl de generosas dimensiones. Con 535 dm3 era de los más grandes de la categoría.
El Carat integraba la alta gama de Volkswagen, su equipamiento así parecía confirmarlo. Entre otros detalles se destacaban el aire acondicionado, radio AM-FM con pasacassettes y cuatro parlantes, levantacristales para las cuatro ventanillas con bloqueo de las traseras y reloj digital.
A pesar de su cilindrada un tanto justa, las prestaciones del VW más grande eran buenas. Según pruebas de la época, superaba los 167 km/h. El auto estaba equipado de serie con transmisión manual caja de cinco velocidades, esta última relación de sobremarcha.
A fines de 1989, Volkswagen intentó compensar sus desventajas de motorización con el lanzamiento de una nueva versión equipada con un motor de dos litros. Se trataba, en realidad, de una evolución del 1800 “engordado” a 1.984 cc a través de un incremento tanto de la carrera como del diámetro de los cilindros. Este salto apenas se reflejó en la potencia que se elevó a 99 cv a un régimen de 5200 rpm.
El auto se mantuvo casi sin cambios en relación a la versión 1,8 y sumó techo corredizo como nuevo opcional.
A pesar de este esfuerzo de VW, las ventas del Carat no despegaron lo que determinó su rápida salida del mercado en 1991, luego de haberse producido apenas 5875 unidades.

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