Citroën C4.Orgullo nacional

Presentado en el salón del Automóvil de Buenos Aires de 2007, el Citroën C4 marcó el ingreso de la marca francesa en el segmento mediano con un vehículo de fabricación local. El recién llegado era el segundo modelo argentino del doble chevrón luego del utilitario Berlingo. La apuesta del grupo PSA, fabricante de Peugeot y Citroën, a la producción quedó refleja en la elevada integración nacional, que según la versión podía alcanzar hasta el 70 %. Por este motivo, el lanzamiento comercial fue acompañado con la frase “orgullo nacional”.
Conocido internamente como proyecto B53, la fabricación del C4 en el país demandó un proceso de cinco años. Compartía plataforma con el Peugeot 307, también fabricado en Palomar desde 2004. El proyecto de PSA estimaba producir 50.000 unidades anuales de las cuales el 90 % se destinaría a la exportación al mercado regional e, inclusive, Europa, en particular a España.
El nuevo Citroën se presentó en tres versiones diferencias por su terminación y equipamiento: Exclusive; SX y X.
En un comienzo, el C4 disponía de una amplia gama de motorizaciones, entre ellas, dos opciones nafteras: el 1.6i 16V de 110 cv y el 2.0i 16V de 143 cv, y una diésel, el 2.0 HDi de 110 cv, con sistema common rail.
Dos de estas motorizaciones, la naftera 2.0i y la diésel 2.0 HDi, eran fabricadas en la histórica planta que el grupo posee en Jeppener (provincia de Buenos Aires). A estos propulsores se incorporó, tiempo después, la versión Flex Fuel, exclusiva para el mercado brasileño, una muestra clara de la proyección del modelo a escala regional.
Por su longitud (4.770 mm) el C4 se ubicaba dentro de los autos del segmento C. Su diseño se caracterizaba por su disposición de tres volúmenes con una silueta alta y fluida que garantizaba sus virtudes aerodinámicas y de habitabilidad. Su baúl asombraba por su volumen de carga de 513 litros.
El espacioso habitáculo introducía innovadoras soluciones ergonómicas y tecnológicas como lo evidenciaban el volante con mandos centrales fijos – agrupaba las funciones de confort (sistema audio) y de ayuda a la conducción (limitador voluntario, regulador de velocidad) – y el panel de control translúcido, implantado en el centro del cuadro de instrumentos que proporcionaba informaciones de la conducción como velocidad del vehículo, consignas de velocidad del regulador y del limitador, entre otras. Dependiendo de la versión, los asientos estaban tapizados en cuero (Exclusive), pana (SX) y tela 3D (X).
El Citroën C4 se destacaba, en algunas versiones, por su equipamiento poco frecuente en la época en modelos de producción nacional como faros de xenón bi-direccionables, ayuda al estacionamiento delantero y trasero, asiento eléctrico para el conductor y conexión bluetooth.
En materia de seguridad, incorporaba airbag para el conductor y acompañante y airbags laterales y de cortina para los pasajeros delanteros y traseros. Este equipamiento se complementaba con el sistema ABS de ayuda al frenado de urgencia y el control de estabilidad (ESP).
En noviembre de 2008, la distintiva silueta fluida y alargada del sedán fue complementada con el lanzamiento de la versión de cinco puertas que aportó el dinamismo de su carrocería Hatchback con las mismas opciones de motor, estilo y equipamiento. Su longitud fue reducida a 4.260 mm en tanto que la capacidad del baúl resultó limitada a 350 litros. Aún así, sumó la practicidad de poder incrementar el volumen de carga rebatiendo los asientos traseros en proporciones 2/3 y un 1/3.

Por Gustavo Feder

Continuará…

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