El TC, una pasión de acero inoxidable – Parte 1

Desde 1939, el Turismo Carretera es la categoría argentina de automovilismo más antigua del mundo, superando incluso a la mismísima Formula 1 internacional que surge en 1946 luego de la Segunda Guerra Mundial.

Conocido como TC, su rica historia ha superado diferentes avatares, crisis y transformaciones, pero aun así pudo y supo salir adelante.

Aun hoy el automovilismo (aunque la actividad haya perdido espacio y difusión) ocupa un lugar más que importante entre los argentinos demostrando que la pasión por los autos sigue intacta.

En cuanto al TC como categoría más popular y convocante de la Argentina, es sabido que su “Circo” de la máxima genera empleo, negocios y turismo entre otros ítems porque activa todas las economías regionales.

Por ejemplo si se corre en el Ovalo de Rafaela, llegan fanáticos de la propia provincia de Santa Fe, pero a la vez conviven durante el fin de semana entrerrianos, santiagueños, cordobeses y bonaerenses que nunca faltan, incluso algunos tienen asistencia perfecta durante las 16 fechas que componen la temporada.

El Turismo Carretera es un fenómeno sociológico interesantisimo.Veamos porque.

A lo largo de su historia, al igual que el futbol, se ha ido profesionalizando.

El término carretera se debe a que corría en rutas, con las cupecitas que saltaron a la fama con volantes de la talla de Juan Manuel Fangio, Ángel Lo Valvo (primer ganador con Ford) y los hermanos Juan y Oscar Galvez, múltiples campeones de la categoría.

Cuando estas cupecitas fueron quedando obsoletas debido a la falta de repuestos como consecuencia del terrible proceso pos guerra, fueron mutando hacia los denominados gigantes americanos.Estos autos producidos en serie por las grandes automotrices estadounidenses dieron lugar a lo que se conoce como una nueva era del TC.

El Chevrolet 400 en principio y luego la Chevy Coupe, el Dodge GTX, el Ford Falcon y el Torino llegaron al TC para quedarse.Y no fue un hecho casual, ya que además del valor afectivo que generaba cada piloto identificado con cada una de estas marcas que incursionaron con equipos y estructuras oficiales en la competición dieron vida al viejo dicho de “Auto que gana el domingo, se vende en la semana”. 

En su momento, cuando el recordado José Froilan Gonzalez, de los mejores pilotos que tuvo la Argentina, recordado como el primer ganador con Ferrari en la Formula 1, trajo el novedoso Chevrolet Nova (versión estadounidense del Chevrolet 400 argentino) para reemplazar el parque automotor se lo ha mirado muy de reojo en el ambiente.Pasado el tiempo le reconocieron que fue la puerta al recambio necesario.

Si dicho recambio se hubiese mantenido en el tiempo, estaríamos viendo  en pista tal vez al Ford Mustang, Chevrolet Camaro y Dodge Charger de última generación. 

Hoy ello no ocurre.Porque el TC tal vez no supo mutar a tiempo (o no quiso) renovar su parque automotor.Aun hoy compite con prototipos de esas 4 marcas, de modelos diseñados y posteriormente comercializados en la década del 60’ resulta al menos llamativo entender como aun la gente se apasiona en las carreras.

Piensen que un chico de 12 años no lo ve en concesionarias, con suerte su padre o abuelo lo pudo haber manejado, pero no abundan por la calle.

Un chico mayor de 20 tal vez nunca lo manejó y poco comprende de carburadores, platinos o diferenciales en tiempos de electrónica e inyección.

Pero la familia del automovilismo siempre dice presente.Acampando, tapizando el circuito detrás del alambrado armando su parcela improvisada provista de autos, en algunos casos hay motorhomes sillas, mesas y la infaltable parrilla.

Continuará

Foto: Archivo Autos del Podio

Video realizado por Rojo 7000

Video realizado por Autos del Podio

Ver segunda parte:

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