La diferencia entre cambio y evolución

El desembarco de Toyota a partir de 2022 en el Turismo Carretera generó revuelo en el ambiente del automovilismo argentino entre propios  y extraños.Solo el tiempo dirá si estamos ante un escenario de oportunidades, la transición hacia la modernización resistida o la manipulación de la historia.

Parte del suceso que generó la noticia radica en el escueto comunicado oficial que difundió la entidad TCista con sede en la calle Bogotá informando el arribo de la marca japonesa “Por unanimidad” de la CD ante el pedido del presidente de Toyota Argentina Daniel Herrero.

Primera señal a decodificar.Una entidad de por si resistente al cambio acepta sin dimisiones el ingreso de una terminal automotriz, que en lo inmediato al menos puede disparar la tan mentada “Paridad” argumentada en que el reglamento técnico no se modifica sustancialmente desde 2018.

Aunque a su vez, resiste al cambio por ejemplo cuando autoriza o no a un piloto a cambiar de marca e invita a los mismos y equipos a formar parte de la categoría.

Sabido es que por más críticas que se le genere al modo ACTC, a todos los que forman parte sea cual fuere la categoría, les reditúa estar y pertenecer. Y en esa dirección fueron más las voces a favor que en contra a tal movida.

Si lo trasladamos al rubro periodístico, tampoco hubo voces enérgicas interpelando la movida. Entendemos como parte de dicha pata, que la postura aplica para mantener cierta prudencia ante la falta de certezas más allá de dichas líneas, la vuelta de Matías Rossi y que el modelo será el Camry.Siendo bien pensados y optimistas, claro.

Buena parte de lo que no se entiende a priori es la incursión de un modelo sedan actual versus autos bien arraigados diseñados a fines de los años 50, y comercializados a partir de la década del 60.

En un automovilismo que a nivel mundial desde hace al menos 2 décadas tiende a la estandarización de sus componentes y elementos, será difícil asimilar de movida y desde lo visual carrozados de Ford Falcon, Chevrolet Chevy, Dodge GTX, Torino junto a un Camry con pontones, carburador y toma de aire.

Los (Muy) entusiastas argumentarán que algo similar ocurrió cuando Pepe Froilan Gonzalez apostó al Chevitú con Jorge Cupeiro al volante inmiscuido entre las cupecitas, y hasta el mismísimo  IKA Torino con participación oficial activa a mediado de los 60 para terciar entre Ford y Chevrolet.

Y que por efecto cascada al presente llega Toyota y muchas otras terminales no tardarán en sumarse.Y que la mutación podría derivar en Mustang, Camaro, Torino australiano, Challenger, etc.

Desde nuestro espacio estamos convencidos que bastaba con estilizar siluetas y pontones, quitar cargas, angostar neumáticos como primer paso para conservar el espíritu sin modificar el ADN.

Hay una diferencia sustancial entre los años dorados y lo que ocurre en el siglo XXI.Ya existen y conviven con el TC el Super TC2000, Top Race, TN y todos los satélites que superponiéndose y compitiendo entre si generaron una oferta del mas de lo mismo que si por momentos nos cuesta explicar a lo que estamos adentro, ni que hablar al publico de a pie.

Los pesimistas fundamentalistas sostendrán que murió el TC (?), que ya no es lo mismo, que el ocaso comenzó cuando dejó la ruta y mutó al encierro de los Autodromos.O que es todo negocio.Y ahí quisiera detenerme un momento ¿Negocio es mala palabra? Decididamente no. Si la pata comercial no funciona no hay proyecto alguno sustentable. Para que la actividad sea sustentable todos los involucrados tienen que ganar.

El público puede considerarse desplazado, no escuchado porque si bien a la hora de gestionar resulta difícil implementar un método participativo, ni siquiera se optó por lo consultivo. Es por ello y no es casual que el automovilismo en general creció Boxes hacia adentro y relegó notablemente lo que ocurre del alambrado hacia afuera. La separación mas grafica no puede ser: al público y a los actores los une y los divide la pista.

Habrá que transitar un tiempo lógico para ratificar y rectificar creencias.El TC entre otras cosas, dejó la ruta, bajó acompañantes, incorporó pontones, dejó los motores varilleros y desde 2014 utiliza multiválvulas y sigue siendo la categoría numero 1 y mas popular del país.

Tal como pronunció Diógenes, “El movimiento se demuestra andando”,  y como en cualquier situación de la vida, hay que pasar de las palabras a los hechos.

Por Fernando Grieco

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