Renault Fluence, el segmento C que se fabricó en el país – Parte I

Desde sus comienzos industriales en el país, en los lejanos 60 y de la mano de Industrias Kaiser Argentina (IKA), la marca Renault estuvo asociada a los vehículos pequeños y económicos destinados a las familias de clase media que adquirían su primer 0 km o bien como segundo auto de los sectores de mayores ingresos. La historia cambiaría recién en los ochenta con la aparición del R-18, un mediano con motor dos litros y completo equipamiento, y se acentuaría al finalizar esa década con el R-21, un auto de mayor tamaño y jerarquía. A fines de los 90, ese espacio sería ocupado por la primera generación del Megane.
Pero esta línea fue discontinuada a poco de comenzar el nuevo milenio y parcialmente remplazada por la oferta importada constituida por el Laguna, Megane II y Latitude. Con la puesta en marcha del complejo Ayrton Senna, en el sur de Brasil, la producción de la planta de Santa Isabel se concentró en modelos económicos y utilitarios.
Los autos de mayor cilindrada tendrían una nueva oportunidad a partir de 2010, cuando con la presentación del Renault Fluence la fábrica cordobesa retomaba la producción de un mediano grande. El nuevo modelo resultó fruto de la política de expansión y alianzas estratégicas con automotrices de países emergentes tanto de Europa oriental como del sudeste asiático. En este caso, el producto del rombo reconoce una forja común con la coreana Samsung Motors, fábrica que anticipó su lanzamiento bajo la denominación Samsung SM3, en junio de 2009. Tanto el Fluence como el SM3 integraron el denominado Proyecto L38 y fueron concebidos como versión sedán del Mégane III, auto con el cual compartían buena cantidad de componentes.
La denominación deriva del prototipo Fluence, un auto concepto que Renault presentó en junio de 2004 y que fuera exhibido en 2005 durante el Salón del Automóvil de Buenos Aires.
Además de Santa Isabel en Argentina, y Busan, en Corea del Sur, el modelo fue fabricado en las plantas que Renault posee en Bursa (Turquía) y en Chennai (India). De esta manera, los centros de producción se distribuyeron entre los principales mercados de comercialización.
La primera generación del Fluence argentino fue presentada anticipadamente en el Salón de San Pablo de 2010 y se lanzó en el país en noviembre de 2010. Este modelo significó el regreso de Renault a un competitivo y dinámico sector donde le tocó enfrentar, dentro de la gama de sedanes de producción nacional, al Focus de Ford y a la dupla de PSA integrada por el Citroën C4 Lounge y el Peugeot 408.
La automotriz francesa proyectaba una producción anual de más de 35.000 unidades, de las cuales el 80 por ciento se destinaría a mercados de toda la región.
Con sus 4.618 mm de longitud y sus motorizaciones nafteras de 1.6 y 2.0, el Fluence quedaba comprendido dentro del denominado segmento C (compacto), aunque bien podría haberse posicionado en el D.
Su perfil lucía una línea de carácter que define una cintura ascendente y configuraba un baúl alto e integrado aerodinámicamente al conjunto. Con 530 litros de capacidad ofrecía uno de los mayores espacios para equipaje de la categoría. La cintura jugaba dinámicamente con el arco que conforma el techo, con una acentuada caída luego del pilar B que remitía al Megane de primera generación.
Los primeros Fluence se ofrecían en las versiones Confort, Dynamique, Luxe y Privilege, diferenciadas por su equipamiento y motorizaciones. La versión Confort constituía la entrada de gama. Estaba impulsada por el propulsor K4M de 1.598 cc, que erogaba 110 cv, acoplado a una caja manual 5 velocidades. El resto de las versiones venían equipadas con el M4R de 1.997 cc y 143 cv.
Todas las versiones incorporaban de serie frenos ABS, asistencia al frenado de urgencia, levantavidrios eléctricos con función impulsión y anti-pinzamiento en las 4 puertas, y retrovisores exteriores calefaccionados con comando eléctrico. El Privilege, la variante tope de gama, sumaba un equipamiento diferencial que incluía ítems como control de trayectoria ESP, control de tracción y anti-patinaje ASR, navegador satelital integrado Carminat Tom Tom con cartografía regional, sensores de estacionamiento traseros y tapizados de cuero. Además, su motor podía acoplarse a una caja automática CVT de transmisión variable continua con opción de modo secuencial de 6 velocidades.
Este equipamiento posicionaba al Fluence por encima de la oferta nacional de modelos del mismo segmento.

Continuará…

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