RS: el Chevrolet Cruze del toque sport

La sigla RS (Rally Sport) identifica globalmente a las opciones sport de modelos de la marca Chevrolet, pero en Argentina, en particular, remite inevitablemente a las recordadas versiones de intención deportiva que la filial local de General Motors desarrollara a comienzos de los años 70 sobre el Chevrolet 400. Tanto con el motor 194, como con el “pimientoso” 250, se buscó dotar al clásico sedán de un aspecto más agresivo aplicando una receta simple que incluía colores llamativos, franjas decorativas, llantas deportivas y un habitáculo con instrumental, asientos y tapizados especiales.

Medio siglo más tarde, GM Argentina replica la estrategia sobre el Cruze, uno de los modelos que produce en su planta de General Alvear. Presentado en febrero de este año, el Cruze RS fue desarrollado a partir de la carrocería bi-cuerpo, que sin dudas se predispone mejor que el sedán para esta intervención.

Sin modificar la mecánica ni incorporar equipamiento exclusivo, el trabajo de personalización se focalizó en retoques estilísticos y de identificación. En el exterior se minimizaron y eliminaron los cromados a favor de grises y negros satinados que contrastan con los cuatro colores disponibles para la carrocería: Summit White, Black Meet Kettle, Satin Steel Grey y Chili Red. Este último es el único exclusivo de la versión y coincide con el de la unidad que pudimos probar.

El detalle más destacado es el techo todo en negro (Black Meet Kettle) que se extiende cromáticamente en el spoiler que recibió la misma terminación.

En el frontal, la insignia “RS”, en tipografía roja con bordes cromados, fue alojada al medio a la izquierda en tanto que los marcos adquirieron una tonalidad gris satinada. El moño que identifica la marca también perdió su característico dorado para dar lugar a un centro negro enmarcado en un cromado que lo despega de la grilla oscura.

Un recurso similar se observa en el lateral, donde fueron eliminados todos los cromados de los marcos de las ventanillas permitiendo unificar y expandir visualmente el área vidriada. Los espejos también adoptaron el color negro. Los pocos detalles en cromado se limitaron a las manijas de las puertas y a las llantas de aleación de aluminio de 17 pulgadas, similares a las del Premier, versión que probamos a comienzos de 2020 (ver nota).

El remate del RS mantiene la coherencia con el resto del conjunto. En este caso las intervenciones se limitaron a oscurecer el logo y el anagrama “Cruze” y se incorporó la insignia “RS” a la derecha con el mismo tratamiento observado en el frontal.

Con estos toques, se logró el objetivo de sumar deportividad y resaltar el dinamismo de las líneas del Cruze. Si bien el resultado final es agradable, nos resultó un poco tímido. La silueta del hatchback amerita una interpretación más osada con más colores exclusivos, llantas de diseño especial, gráficas aplicadas y spoiler y alerones personalizados. ¿Estamos muy 70? Puede ser.

En el habitáculo también se trabajó en búsqueda de un ambiente más deportivo. Como en el exterior, se apeló al color negro para aplicar en tapizados (de asientos, techo y panel de instrumentos) y paneles de puerta. Los asientos están terminados en cuero “Jet Black”. La doble costura roja en el volante y tapizados sumó otra dosis sport. Exclusivas de la versión son las alfombras de tela con insignia “RS” bordada y costura en rojo.

El negro es el color dominante en el habitáculo, apenas matizado por la doble costura del tapizado en rojo.
La vara alta de la industria nacional

En relación al equipamiento, el RS se posiciona en un escalón intermedio entre el LTZ y el Premier. Comparado con esta última versión, no incluye algunos ítems como el sistema de asistencia de estacionamiento ni el cargador de batería de celular.

Como toda la gama Cruze, el RS está impulsado por el Ecotec 1.4 Turbo que eroga 153 cv a 5000 rpm. La transmisión es automática de seis velocidades con opción de accionamiento manual. Tal como señalamos en la prueba del Premier, una opción con pretensión deportiva bien amerita levas al volante.

Todo lo observado en materia de equipamiento, seguridad y confort en la prueba del Premier aplica también en el RS. Observamos una mejora en cuanto a los consumos. En el ámbito urbano arrojó un promedio de 8,5 km recorridos con un litro de combustible (contra 7,4 del Premier) y en el combinado ruta/urbano el rendimiento ascendió a 14,5 km por litro (contra 13,3 del Premier).

El RS ratificó todo lo bueno observado cuando probamos el Cruze tope de gama. Confirma que es uno de los productos más seguros, mejor equipado y terminado de la industria nacional. Dentro de la gama, es la opción ideal para quien esté dispuesto a resignar algunos detalles de confort en favor de una sensación y estéticas deportivas.

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