Stock Car y Supercart. Automovilismo con vida propia por afuera del TC

El Stock Car Argentino entra en escena en 1985 como categoría zonal, fiscalizada por la CDA del Automóvil Club Argentino bajo la presidencia de Carlos Serein y la dirección de Víctor Bonano hincada en los autodromos en tiempos donde el TC era fuerte en circuitos semipermanentes y rutas.
Sus principales características radicaba en que era barata, disposición de alerones y baberos, algún ensanchamiento en la carrocería en el sector de los guardabarros, trompas símil TC pero con remates y fisonomía propia, sin tantas publicidades, colores y diseños un tanto diferentes o no tan convencionales, redes en las puertas delanteras, carreras entretenidas y espectáculo garantizado con un parque automotor que oscilaba entre los 25 y hasta 40 unidades en pista con pilotos que rápidamente fueron referentes tales como Roberto Monteiro, Oscar Rama, Cali Perini, Roberto Argento y los Hermanos Puglia.

Promoción de la Categoría que usaba el circuito 7 del el Autodromo de Buenos Aires en la Revista Corsa de 1990

Otra de las innovaciones adoptadas fue que según los medios de la época y el blog temático Stockcargentino señalaban era que fue la primera en adoptar el Pace Car y el sistema de largada en movimiento.

Primera televisacion de la divisional via ATC

Tomando nota del auge que se venía gestando sumado a que la propuesta había generado eco y repercusiones en el ambiente, ya que correr en este tipo de autos con una preparación en talleres de la zona de Lomas del Mirador o Ramos Mejia por nombrar algunas localidades del conurbano bonaerense resultaba mucho mas accesible de lo convencional, el equipo periodístico de Campeones afronta el desafío de llevar a cabo las televisaciones del evento.

Así lo describe en primera instancia Diego Zorrero, integrante entre 1989 y 1996 del equipo periodístico líder en transmisiones deportivas: El Stock Car competía mayormente en el Autódromo de Buenos Aires y algunas carreras en 9 de Julio, Las Flores, y otros circuitos que en la década del 90, tenían actividad en la zona cercana a la Capital Federal. Cuando la empresa Campeones perdió los derechos de televisar el Turismo Carretera por la pantalla de ATC (actual TV Publica), a fines de 1989, encontraron en el Stock Car, una posibilidad de reemplazo para la pantalla, con autos del mismo tipo, aunque con preparación mucho menos sofisticada. En esencia, el Stock Car tenía autos de los mismos modelos que el TC, pero con motores 4000cm3 y preparación muy básica, y con alerones y spoilers de grandes dimensiones, en una época que el TC carecía completamente de cargas aerodinámicas. Para darle más vuelo, entre la categoría y Campeones, promovieron la llegada de pilotos de cierto renombre.Así fue que la categoría surgió como una alternativa televisiva, especialmente cuando el TC corría en ruta, ya que esas carreras por esos años, no se televisaban.

La escalada de los gastos corrientes, traslados, viajes al interior y el inexorable camino que implica la profesionalización Full Time reduce el parque automotor a un promedio de 25 que lo compensaría con las llegada de figuras de fuste nacional.Ahì es donde comienza la mutación al Supercart quedando la figura del piloto- mecánico de raza repentinamente desplazada.

Monteiro:»Se hacía en el taller a fuerza de pulmón. El piloto hacia todo sobre el auto «

El incremento de popularidad, logística y difusión no son indivisibles a una palabra que siempre está vigente en el ámbito del automovilismo deportivo: Costos. Las mejoras técnicas, los cambios reglamentarios, el arribo de pilotos de renombre, la pata televisiva, los desarrollos, etc. lograron que los costos sean como la divisa estadounidense, nunca bajan, toman impulso para seguir subiendo.
Una vez más, como suele ocurrir, en toda comisión dirigencial siempre se generan cortocircuitos.El conflicto interno fue creciendo a tal punto que derivó en la expulsión de los fundadores y la posterior prohibición del uso del nombre Stock Car, y así fue como en el año 1991 se cambiaría la denominación a Supercart.
La remozada propuesta que incluía desde luego la participación de los 4 gigantes americanos clásicos contemplaba la posibilidad de preparación de la Chevy 4 puertas y el Chevrolet 400.
El Supercart como tal genera modificaciones estéticas y reglamentarias poco armoniosas como ser el encarenado de ruedas, alerones y tomas indisimulables y de buen porte.
Como todo boom, el Supercart tuvo su momento de gloria a comienzos de los noventa con la llegada de figuras ex Turismo Carretera con pasado reciente y exitoso tales como Rubén Bulla, Silvio Oltra, Luis Di Palma, Henry Martin, Ernesto Bessone y un joven poco conocido Marcos Di Palma por citar algunos de los que lograron lauros.

«Fue una categoría sana.Estaba mi viejo y el Negro (Patricio, uno de sus hermanos) y se armaba todo en el taller.El viejo Luis competía con Oscar Rama, se bajaba del auto y se comentaban los secretos.Decía peleamos el campeonato, y si de ultima teníamos los autos iguales ganará el que mejor ande en la pista», así la describía Marcos, campeón en el año 1992 con Torino.

«El ambiente al comienzo era de mucha camaradería, ya que todos los profesionales llegaban a correr a Supercart como una extensión de su carrera profesional. Sin embargo, a medida que fueron profesionalizándose los equipos, la competencia pasó a otro nivel, y la buena camaradería pasó a ser una relación profesional menos amistosa. El punto culminante fue la definición de los campeonatos de 1993 y 1994, con maniobras y polémicas fuertes entre sus protagonistas. Pero en general, había muy buen ambiente, y todos trabajaban fuertemente para promocionar cada carrera en los medios locales y eventos públicos», agrega en sintonía a lo expuesto por Marcos en el párrafo anterior Zorrero, actual conductor junto a Mauro Feito del exitoso programa P1.

Y terminó con una caída por demás estrepitosa (no solo por el éxodo de pilotos) que la dejó acéfala a nivel dirigencial al punto de no pudo finalizar su temporada en 1998, ergo no tuvo un campeón.

La contemporaneidad de Zorrero en aquel contexto nos permitirá entender mejor cuales fueron los aspectos positivos y negativos de dicho momento «Los aspectos positivos fueron la difusión que tuvo la categoría, las figuras y los espectáculos entretenidos que se brindaban. Era una opción en las categorías del ACA, al TC que estaba como siempre, por sobre todas las categorías nacionales. También era positivo que podían correr en pistas cortas, como San Jorge, El Zonda de San Juan, Las Parejas, Pigüé, Bahía Blanca, Oberá, etc, todas pistas que el TC no visitaba, y llevaba ese tipo de autos a un público que no lo veía con frecuencia.

Lo negativo era que se corría los mismos días que el TC, y eso no le permitía tener más difusión y mayor cantidad de pilotos de renombre. También, era negativo que eran sostenidas por una productora de TV. El punto más alto fue en 1994, cuando Bessone había acordado con Traverso, que ambos correrían uno con Ford y otro con Chevrolet para 1995. Pero Traverso decidió ir para el TC, y ese fue el comienzo del fin. Cuando Campeones se desvinculó de la categoría, por desaveniencias comerciales con la nueva dirigencia que asumió para 1995, el Supercart perdió toda su fuerza, las figuras se fueron al TC, y desapareció«

El intento de resurrección le sirvió apenas para retomar en 1999 su certamen con la consagración de Gustavo Doce.
A partir de allí se termino como Supercart propiamente dicho, el ACA decidió que lo que quedara de ella volviera a la orbita del ámbito zonal bajo la denominación de lo que hoy se conoce como el Turismo 4000 Argentino.

Todos los campeones

Stock Car Argentino
1986 Roberto Nowak Chevrolet Chevy
1987 /88/89 «Hermanos Puglia» – Jorge y Antonio – Chevrolet Chevy
1990 Edgardo Bustos Ford Falcon
Supercart
1991 Rubén Bulla Chevrolet Chevy
1992 Marcos Di Palma Torino
1993 Luis Rubén Di Palma Torino
1994 Horacio Paolucci Chevrolet Chevy
1995 Ernesto Bessone Ford Falcon
1996 Rubén Bulla Dodge GTX
1997 Diego Ponte Ford Falcon
1998 No se finalizó la temporada
1999 Gustavo Doce Chevrolet Chevy

Foto de Portada: Revista Corsa n° 1609 – 2 al 6 de Junio de 1997

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