La Primera «Chiva» – Segunda Parte
Su cabina estaba montada en cuatro puntos sobre un chasis convencional de largueros de perfil
“C” con curvatura sobre los ejes, reforzado con X y travesaños. La pick up Chevrolet brindaba el
máximo confort de marcha de todas las disponibles en el país, gracias a su eje delantero con
suspensión independiente mediante paralelogramo deformable constituido por brazos triangulares
transversales. El sistema disponía de barras de torsión y amortiguadores hidráulicos telescópicos.
El eje trasero presentaba un esquema más conservador de eje rígido semiflotante, con resortes
helicoidales montados sobre brazos longitudinales montados en la parte central del chasis y
amortiguadores hidráulicos telescópicos.Para detener su marcha, la pick up de GM contaba con un
sistema frenos a tambor de accionamiento hidráulicocon una superficie total de frenado de 1.072
cm2.
La línea de la carrocería respondía a las tendencias estilísticas de la década anterior, con el
característico parabrisas curvo y panorámico. Su baja altura respecto a modelos similares se
traducía en un centro de gravedad más bajo y en una mejora en su estabilidad. La ausencia de
estribos permitió ensanchar el ancho de la cabina, aumentando su capacidad a cuatro pasajeros.
El frontal incorporaba faros duales y luces de posición en los extremos del capot. Realzaban su
línea los paragolpes y las tazas cromadas. El interior presentaba tapizado en dos colores. Por
entonces, ya se había impuesto la tendencia a diseñar las cabinas de las pick up inspirándose en
los autos de pasajeros, como lo reflejaba la publicidad que destacaba sus “líneas de coche de
paseo”.Para protegerla de la corrosión, sus partes inferiores eran sometidas a un proceso de
protección asfáltica.
La caja era baja para facilitar la carga, presentaba una longitud de 2.013 mm y un ancho de 1.270
mm. Su capacidad era de 720 kilos. Casualmente, la caja que llevaba piso de madera de lapacho,
era una de las pocas piezas nacionales.
El equipamiento incluía dos espejos retroscópicos, limpia parabrisas eléctrico, dos viseras, rueda
de auxilio con neumático, inflador de pie y crique mecánico. Como opcional podía solicitarse radio
y calefacción.
Las primeras cien unidades fueron entregadas para su comercialización a distintos concesionarios
de todo el país el 16 de febrero de 1960, diez de ellas fueron utilizadas para un desfile promocional
por la avenida 9 de Julio y otras calles céntricas de la Ciudad de Buenos Aires. En el acto de
entrega estuvo presente el Sr. Lloyd Britton, director gerente de GM Argentina. El 5 de agosto de
1960la compañía celebró la fabricación de la unidad 5.000, que correspondió a una pick up
Chevrolet. En 1961 fue la pick up de mayor producción del país con un total de 8.144 unidades, por
delante de la Ford F-100 (6.806 unidades) y la Dodge D-100 (3.135 unidades).
El plan de nacionalización progresivo de componentes comenzó a concretarse con la participación
de más de 100 proveedores argentinos, que fabricaban piezas tales como baterías, neumáticos,
vidrios, radiadores, elásticos, pinturas, pastas adhesivas, asientos y limpiaparabrisas.
A partir de 1962, la pick up Chevrolet recibía un restyling que suavizaba y simplificaba sus líneas.
Las luces frontales duales fueron remplazadas por simples al mismo tiempo que se sumaba una
opción diesel de 4 cilindros, 3.285 cc y 64 hp, variante que por su escasa demanda fue
discontinuada pocos años más tarde. Por otra parte, el motor importado Thriftmaster fue
suplantado por el 230 de producción nacional.
Con cambios menores, esta primera serie se mantuvo en producción hasta 1967, cuando fue
remplazada por una línea totalmente renovada que daría origen a la legendaria “Brava”. Pero esa
es otra historia.
Ver Primera Parte – La «Chiva»
«Escribimos y generamos contenido con la misma pasión con la que vos leés. Al ser un medio autogestionado, cada palabra es un esfuerzo propio que compartimos con nuestra gente. Si valorás esta independencia, sumate con un aporte al Alias AUTOS.DELPODIO
Tu solidaridad es el combustible que mantiene este refugio encendido para todos los que amamos los motores.»


Pingback: Autos del Podio | La primera “Chiva”