DestacadoOpinión

En la grieta cayó el automovilismo argentino

Pasan las semanas, pasan las fechas, las categorías y el automovilismo nacional está cada vez mas segmentado, dividido y mezquino.
Declaraciones al paso, amenazas cruzadas, llamados, advertencias entre los actores que comandan la actividad nacional llevaron a un punto limite una situación que viene de arrastre.
ACA y ACTC, mejor dicho el conflicto ACA vs. ACTC viene con sus antecedentes históricos temporada 1979/80 y su remake de fines de los 90.35 años después la cosa no pinta mejor.
Por un lado el siempre impasible Automóvil Club Argentino, a través de su CDA como ente fiscalizador sigue insistiendo con su aval de la FIA (Federación Internacional del Automovilismo) reducido a un sello de goma con tinta obsoleta.
Del otro lado bien marcado la Asociación Corredores Turismo Carretera, con sus mas y sus menos, que se fue acaparando el espectro del automovilismo local, con sus ansias de poder a esta altura indisimulables, y desde este espacio cometiendo el error de ser juez y parte de lo que organizan al auto fiscalizarse.
La CDA del ACA, fruto de la inoperancia de su ex titular Carlos García Remohí, dejó ser y crecer a los de la vereda de enfrente. Y en los últimos años por acción, inacción u omisión entre otros ítems perdió la fecha del Rally Mundial con sede en Córdoba a manos de Chile y Paraguay. Si, leyó bien, no solo fue TODA del ACA, sino que también la perdió en el continente en manos de paises limítrofes con menor tradición fierrera y no frente a por ejemplo Arabia o Qatar y su poderío económico.
Ante ello, y el éxodo masivo de categorías y federaciones a la orbita de los muchachos de la calle Bogotá, el ACA una vez mas actuó y sigue actuando tarde y mal.
Del otro lado no estamos en condiciones de afirmar que actúen mejor pero claramente en su esquema de negocios son mas exitosos donde a los que fueron a buscar o le fueron a golpear la puerta se sintieron seducidos.
A su modo y con sus formas históricas, algunas cuestionables por cierto, muestran capacidad de gestión. Se mueven bien arriba y abajo de los autos, exprimen la pata política y hasta son hábiles declarantes.
Por el lado de Avenida Libertador, carencia de autocritica, subiéndose a la Colapintoneta cuando poco nada hicieron por Franco y los que lo intentaron antes, siguen viendo a modo la Tota y la Porota (famoso sketch de los Jorge´s Luz y Porcel) que hacen otros y porque se fueron o los invitaron a retirarse.

Desde este espacio desde sus albores hemos criticado fuertemente la sobreoferta del mas de lo mismo, en donde los que estamos embebidos del sistema nos cuesta explicar y llevarle al llano al publico, que le queda al soberano.
Una guerra silenciosa, con topos y operadores, que primero se llevó puesto equipos y pilotos, luego categorías y ahora hasta los mismísimos autódromos y clubes que los administran. En esto ultimo la orden es clara donde van unos, los otros no tienen cabida.
Tan real como lamentable, y lo peor es que esta escalada no llegó ni cerca a su techo. La columna de ADP Versos vs. Versus es apenas una pincelada de estado de situación. El automovilismo nacional hace rato que no solo no crece sino que sigue estancado. Hace rato perdió difusión y no sobra demasiado como para seguir segmentando. Lo que se fue para un lado de la grieta, falta en otro.
Y así sigue la escalada, similar al país, una especie de manzana con dos mitades casi equivalentes en peso, donde una quiere imponerse y quedarse con todo. O lo mas triste que el otro no crezca y posteriormente deje de existir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *