Las carreras en caída libre

Los números hablan por si solos: los autódromos argentinos tuvieron menos de 700.000 visitas a lo largo del año automovilístico. El número oficial de espectadores fue de 691.000 durante todo el 2014, según publica Campeones donde el 55% del total asistió a ver al Turismo carretera.Mas atrás se ubican el Super TC2000 con un 24%, el Turismo Nacional 16 % y cierra el Top Race V6 con un preocupante 5%.

Razones hay muchas y excusas muchas mas.Lo concreto es que aun nadie le encontró la manija a la pelota.

Empezando por el TC la categoría mas popular (fenómeno sociológico si los hay), cerró una etapa histórica de los motores varilleros de manera casi inadvertida para incorporar a partir del 2015 los motores multiválvulas desarrollados en principio por Jorge Peder solí y finalizados por el Mago Oreste Berta.No solo eso sino que además las estructuras también las construye un solo proveedor, el Dole Racing, lo cual la inversión para equipos y pilotos será mas millonaria que antes.

¿Que ameritaba el cambio? Según la dirigencia para “terminar con el negocio de los preparadores y para bajar costos” negando que dicho camino termine en el temido “monomotor” y autos iguales.

La cuestión es que los costos seguirán altos y muchos pilotos serán baja.Historia conocida.La ACTC se maneja como una empresa y por ende maneja el negocio, donde vale decir también que muchos pilotos y equipos también hacen lo imposible por estar y correr bajo las reglas del juego.

El Super TC2000 de la mano de su presidente tampoco hace mejor las cosas ya que Pablo Peón logra superarse a si mismo.De un 2013 con un costoso callejero de Buenos Aires y una carrera (pongámosle dicho mote solo por el hecho de que fue puntuable y parte del calendario) en el Estadio Único de La Plata con los autos al ritmo de la primera y segunda velocidad, pasó a reflotar los 200Km de Buenos Aires sin el brillo de las primeras ediciones y a exportar la categoría a un Autodromo chileno como el de Codegua que desnudó grandes falencias.

En el primero de los casos, los 200 Km. en el Galvez dejó tal vez la mejor carrera en pista del calendario pero pasó por la aun inexplicable clausura del autodromo porteño con momentos de zozobra e incertidumbre donde nos consta que al menos Peón dio la cara en todo momento.

La incursión del STC2000 en Chile fue apenas una buena intención de mostrar la categoría puertas afuera con un autodromo que nunca estuvo a la altura de las circunstancias, que desde el viernes mostró sus falencias con el golpazo de Facundo Ardusso en el primer entrenamiento donde su Fiat Linea terminó tirado a la basura.

Lejos de una inteligente lectura de los hechos, Pablo Peón cargó contra el piloto (aunque luego pidió disculpas por decir: “Si yo fuera Ardusso estaría preocupado porque mi equipo no me eche”).Como si el hubiese sido un virtuoso piloto.En el mejor de los casos con esta declaración intentó desviar la atención de una olvidable excursión chilena.

El Top Race según sus propia dirigencia salió de su peor momento y busca hacer pie.Y asi parece ser.En un año que fue de menor a mayor, supo dar buenas carreras, incrementar su magro parque automotor, e incorporar no solo algunos pilotos de mayo renombre sino que algo mas interesante para los verdaderos protagonistas: la escala de premios en efectivo.Una idea saludable en tiempos de malaria de repartir dinero en efectivo a los pilotos que lleguen en los primeros lugares.Lo han podido sostener a lo largo del 2014 y ojala perdure mucho tiempo mas.

Y para cerrar el Top 4 de las principales categorías nacionales, nuevamente el Turismo Nacional se lleva mas elogios que criticas.Real lucha de marcas y paridad, autos poco cargados en cuestión  de aerodinámica, pilotos de renombre y mayor concurrencia de publico en sus presentaciones.

Lo que se le cuestionó en su momento desde este espacio es la intención de reflotar la Clase 4 (el reglamento de APAT lo contempla según su titular Hugo Paoletti) con autos mas potentes y de alta gama.

Si el TN implementa esto, a mi modo de ver estaría compitiendo contra si mismo, desfasando las clases menores y con una inversión importante que nadie sabe a ciencia exacta quien lo afrontará y quien lo padecerá.

El automovilismo argentino está sobredimensionado en oferta.Fin de semana tras fin de semana se ven autos parecidos (TC, TC Pista, TC Mouras y TCPM).Super TC2000) TN con su clase 2 y 3, Top Race V6 y TRSeries (en su momento llegó a tener también TR Junior y así hasta los zonales.

Mismos apellidos, coches similares, carreras lineales generaron el desinterés o alejamiento del publico.Los monopostos hace rato que perdieron su espacio y la Formula Renault lo sufre cuando apenas presenta 18 autos cuando supo tener hasta 60 un día sábado y solo quedaban algo mas de 45 para correr el domingo en lo que funcionaba como una verdadera escuela de volantes.

Hace tiempo se perdió representación en la Formula 1 y no es casual ya que se perdió la famosa escalera que fomentaba al piloto argentino para poder emigrar joven y crecer en Europa.

Y no vale citar el caso de Pechito Lopez.Un hecho tan unico como excepcional que merece una editorial aparte.

Será momento de balance, de autocrítica y de proyectar el futuro al menos a mediano plazo para no volver a reescribir la historia de siempre.Y como se dice el periodismo es la primera versión de la historia y celebro que así sea.Lo que nunca deberá ser como tal es cómplice de la misma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *